Inmersos en plena campaña del olivar, suele ser por estas fechas cuando aparecen los principales problemas del olivo: el repilo y la tuberculosis del olivo. Por ello, desde Certis consideramos importante recordar cuáles son los principales síntomas que presentan estas enfermedades y cómo se pueden combatir.

 

Tuberculosis del olivo

Originada por una bacteria Pseudomonas savastanoi (P. savastanoi). La infección de tuberculosis del olivo se produce a través de heridas abiertas en la planta y es la causante de la formación de verrugas o tumores que debilitan el olivo, provocando un pérdida en la productividad y calidad del aceite. Estos tumores aparecen en las ramas, tallos y brotes del árbol y suelen presentar un color verdoso en sus inicios que se torna marrón con el paso del tiempo.

La bacteria se instala en dichos tumores pudiendo pasar de una estación a la siguiente y una vez aparece la infección no es posible tratarla. Por lo tanto, para evitar que la enfermedad se reproduzca año tras año habrá que eliminar las partes con tumores y desinfectarlas. Sin embargo, la mejor medida para evitar la tuberculosis del olivo es la prevención mediante el uso de fungicidas, así como evitar la humedad y el estancamiento de agua que favorecen la aparición de esta bacteria.

 

tuberculosis del olivo

Tuberculosis del olivo

 

Repilo en olivar

Está considerada como la principal enfermedad que pueden padecer los olivos, con permiso de la Xylella Fastidiosa. El repilo lo causa un hongo de la familia Fusicladium que se desarrolla en las cutículas de los tejidos. El síntoma principal que provoca la infección por repilo es la aparición de manchas circulares y de color oscuro sobre las hojas, que terminan provocando la caída prematura de estas.

Con el paso del tiempo el repilo termina debilitando el árbol y provocando pérdidas en la producción. Esta enfermedad es especialmente propicia en regiones húmedas, por lo que se recomienda tomar especial precaución tras los periodos de lluvia. Asimismo, prevenir la aparición de este hongo a través del uso de fungicidas será la mejor garantía.

 

repilo

Imagen: Junta de Andalucía

 

KdosⓇ y KocideⓇ Opti, tratamientos contra el repilo y la tuberculosis del olivo

En Certis contamos con dos de los tratamientos más punteros para combatir ambas patologías. KdosⓇ y Kocide OptiⓇ son dos formulados cúpricos de carácter fungicida que se han obtenido a partir de una novedosa tecnología: BioActive ™.

Tanto KdosⓇ como Kocide OptiⓇ son fungicidas formulados con hidróxido cúprico que cuentan con una fórmula patentada a base de dos fuentes de cobre: cristales de cobre que aportan el control residual y micropartículas de cobre BioActive ™ que ejercen el efecto de choque. Ambos presentan una cobertura entre tres y cuatro veces mayor que la de otros cobres, además de una excelente adherencia, persistencia y resistencia al lavado.

Los dos productos se presentan en forma de microgránulos dispersables en agua (WG) y son compatibles en mezcla con otros productos. Además, tanto Kocide OptiⓇ como KdosⓇ están certificados para cultivo ecológico.

A parte de estos dos novedosos fungicidas, en Certis contamos con muchas otras soluciones para el cultivo del olivar. Desde insecticidas como TrebonⓇ o TurexⓇ hasta los nutrientes de la línea CertaminⓇ. Descúbrelos todos en el catálogo de olivar que hemos creado especialmente para ti.