En ocasiones, las patatas recolectadas que se encuentran almacenadas durante largos períodos de tiempo y destinadas a su consumo en fresco, experimentan brotaciones que causan mermas en la calidad y en la comercialización de las mismas.

Para eliminar estás mermas existen en el mercado diferentes tratamientos CIPC antigerminantes que pueden aplicarse en campo en las semanas previas a la recolección, o posteriormente en post-recolección. Dentro de estas soluciones se encuentra la gama líder de antigerminantes Gro-Stop® de Certis.

La gama está formulada a base de Clorprofam (tratamientos CIPC), materia activa que se emplea como inhibidora de la brotación en patatas almacenadas. Esta gama incluye productos para el tratamiento líquido durante el proceso de llenado del almacén (Gro-Stop® Basis y Gro-Stop® Ready), y productos para el tratamiento mediante termonebulización empleados durante la etapa de almacenamiento (Gro-Stop® Electro y Xedamate® 60).

En el articulo de hoy nos vamos a centrar en los tratamientos que se realizan tras la recolección, antes de la entrada al almacén.

 

¿Pero por qué aplicar tratamientos CIPC tras la recolección?

Esto es así porque la eficacia tanto de Gro-Stop® Ready como Gro-Stop® Basis es óptima inmediatamente después de la recolección.
Con tan sólo aplicaciones de 18 g/Tm de CIPC se consigue tener un buen control de la brotación de la patata durante el ciclo de almacenaje.

 

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Este es un extracto de un artículo publicado en la web www.lapatata.es.