Los caracoles, babosas y otro tipo de moluscos son considerados como plagas en algunas especies agrícolas, sobre todo en las hortalizas de hoja, ya que pueden causar daños bastante importantes. Los moluscos aparecen durante la noche y en climas húmedos, se sitúan sobre las hojas, flores y frutos y raspan con la rádula la epidermis llegando a crear perforaciones e irregularidades en estos. Es un daño similar al que causan algunas larvas de insectos ocasionando defoliaciones y una pérdida de calidad y rendimiento de los cultivos.

La aparición de los moluscos se puede detectar a simple vista y también por el resto de mucus que dejan. Se consideran peligrosos, ya que pueden consumir entre el 30 y el 50% de su peso en una única noche. Al ser hermafroditas se reproducen con bastante rapidez y son bastante longevos (viven entre 9 y 18 meses). Otro peligro que conllevan las plagas de moluscos es que al ser vehiculizadores, pueden transferir bacterias, hongos y virus a las plantas.

 

Cómo controlar los moluscos

Para su control en agricultura se emplean molusquicidas que son sustancias químicas que actúan como repelentes de estos, bien eliminándolos o bien impidiendo su desarrollo. Tradicionalmente los molusquicidas han sido productos bastante tóxicos formulados a base de metaldehidos que podían resultar dañinos para otros animales e, incluso, para las personas que los manipulaban si no se toman las precauciones determinadas.

Sin embargo, en los últimos tiempos se han desarrollado otros productos a base de fosfato férrico, una sustancia mucho menos tóxica que se encuentra presente de forma natural en el suelo y que actúa por ingestión frente a babosas y caracoles. El fosfato férrico no se disuelve con la lluvia y no es contaminante, ya que es un mineral que se localiza en el suelo y que lo emplean muchos microorganismos como nutriente.

 

molusquicidas

 

FerramolⓇ Antilimacos, el molusquicida de Certis

FerramolⓇ Antilimacos está formulado a base de fosfato férrico que se presenta en forma de sólido no volátil. Se trata de un molusquicida helicida que al ser ingerido por los caracoles y babosas interfiere en el metabolismo de estos, atacando a los intestinos y provocando que dejen de alimentarse inmediatamente. La principal característica de FerramolⓇ Antilimacos frente a otros molusquicidas es que al tratarse de un producto a base de fosfato férrico es compatible con el medio ambiente y, además, aporta hierro al suelo.

FerramolⓇ Antilimacos se debe aplicar al inicio de la infestación o cuando se observan los primeros síntomas de daño. Su aplicación se debe realizar al atardecer que es cuando los moluscos salen de sus escondrijos para alimentarse y se puede dispersar de forma manual alrededor de las plantas, así como por medios mecánicos. El efecto de FerramolⓇ Antilimacos puede durar hasta dos semanas y pueden realizarse hasta cuatro aplicaciones por periodo vegetativo.

FerramolⓇ Antilimacos está autorizado en los siguientes cultivos:

  • Lechuga.
  • Fresal.
  • Hortalizas del género brassica.
  • Ornamentales herbáceas.

 

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FerramolⓇ Antilimacos cuenta con certificado ecológico que garantiza su uso en producciones de agricultura ecológica. En Certis contamos con muchos otros productos con certificación ecológica. Puedes descubrirlos todos aquí.