La brotación en patata es el principal problema que presenta este cultivo en post-cosecha. Este fenómeno provoca un deterioro en la calidad del alimento, lo que repercute asimismo en la comercialización de estos tubérculos. Por ello, el buen mantenimiento de las patatas durante el periodo de almacenamiento es clave para la industria alimentaria. Para controlar e inhibir la brotación se suelen aplicar tratamientos de supresión a base de Clorprofam (CIPC en inglés).

 

El Clorprofam es un agente químico que se emplea para evitar la brotación en patata. Esta sustancia es absorbida por las raíces y coleoptilos impidiendo el desarrollo de éstas. Para su correcto funcionamiento como antigerminante en patata es aconsejable aplicarlo en condiciones de temperatura frías y húmedas.

El uso de este agente está regulado por la Unión Europea y actualmente se permiten 10 mg/kg de patata, de tal forma que no constituye ningún riesgo para el consumidor y permite que el tubérculo aguante durante mucho más tiempo.

 

Gro-Stop®, los reguladores de crecimiento de Certis

Para garantizar las buenas condiciones de almacenamiento de la patata en Certis contamos con la gama de antigerminantes Gro-Stop®. Estos están formulados a base de Clorprofam y están divididos en tres productos distintos: Gro-Stop® Basis, Gro-Stop® Ready y Gro-Stop® Electro o Xedamate® 60. En el catálogo de la gama Gro-Stop® puedes conocer los usos y beneficios de cada uno de estos productos.

Gro-Stop® Basis y Gro-Stop® Ready son productos que se aplican mediante pulverización líquida durante el periodo de llenado del almacén, mientras que Gro-Stop® Electro o Xedamate® 60 se usan a través de termonebulización una vez que la patata está almacenada. Puedes conocer un poco más acerca del uso de estos productos en el post ‘Tratamientos CIPC a entrada en almacén’.

 

brotación en patata

 

Productos Certis para el cultivo de patata

Además de los tratamientos post-cosecha, en Certis también contamos con otros productos para aplicar durante el periodo de cultivo. Para el control de plagas y enfermedades disponemos de cuatro soluciones distintas:

 

  • MospilanⓇ para el control de la pulguilla de la patata, el pulgón y el escarabajo, ya que actúa sobre el sistema nervioso central de estos insectos bloqueando los receptores de acetilcolina. Como resultado se interrumpe la transmisión del impulso nervioso, lo que conduce a la parálisis y muerte del insecto.

 

  • MocapⓇ G, un insecticida-nematicida que ayuda a controlar el gusano del alambre, el gusano gris y los nematodos. Su materia activa es un organofosforado no sistémico que asegura una protección duradera gracias a sus persistencia. Debido a su actividad translaminar, penetra en los tejidos radiculares controlando las poblaciones de nematodos que ya están instalados en la planta.

 

  • KdosⓇ es un fungicida a base de hidróxido cúprico que aporta un control preventivo en los cultivos frente a numerosos hongos patógenos como el mildiu y la alternaria. KdosⓇ ofrece además una cobertura hasta cuatro veces mayor que la de otros cobres, con una óptima adherencia, persistencia y resistencia al lavado.

 

  • SherpaⓇ 100 EC es un piretroide sintético que se caracteriza por su gran actividad a muy bajas dosis, así como por su efecto de choque y su persistencia. Actúa por contacto e ingestión y posee acción repelente contra escarabajos y pulgones principalmente.

 

Por último, en Certis también contamos con un amplio catálogo de nutrientes, entre los que destacan CertaminⓇ e Incrementum GrowⓇ para el cultivo de la patata. Descúbrelos todos aquí.