Por “Baby leaf” se entienden los pequeños brotes tiernos de lechuga, escarola, espinaca, rúcula etc. que se usan para ensaladas preparadas, y que se recolectan con un tamaño que oscila entre los 8 y los 12 centímetros. Estas verduras son atractivas por su frescura y la diversidad de formas, colores y sabores. Los ciclos de producción son muy rápidos teniendo recolecciones aproximadamente al mes de la siembra. Las producciones se destinan en un 99% a IV gama y el resto para mercados gourmet. España es el principal productor de baby leaf en Europa.

El mercado demanda una producción continuada a lo largo de todo el año y por eso se requiere producciones en distintas zonas geográficas, pero también el uso de invernaderos.

El cultivo requiere que la cama de siembra tenga el terreno muy bien preparado (mullido, uniforme, aireado) para que nazcan bien las semillas de las especies de baby leaf sembradas. Es muy importante que haya una germinación de las semillas muy uniforme y vigorosa para que el cultivo se establezca rápidamente y que al cosechar se tenga una alta producción de hoja sana.

Uno de los costes más elevados puede ser la eliminación de malas hierbas o retirada de hoja enferma o dañada. Por eso es muy importante contar con tierra sana, libre de plagas y enfermedades que residen en el suelo. Para su control se pueden llevar a cabo técnicas como la solarización, biofumigación y fumigación química.

La solarización es una técnica con resultados sólo satisfactorios si se hace en invernaderos y en la época de verano, lo que no siempre es posible. La biofumigación tiene una eficacia limitada y puede tener el problema de que se aportan semillas de malas hierbas.

Sólo se cuentan con 3 sustancias activas como fumigantes químicos para su uso en baby-leaf: metam sodio, metam potasio y dazomet. Los dos primeros sufrieron una restricción de dosis muy importante por parte del Ministerio de Agricultura, de forma que, si se usan según la dosis autorizada, la eficacia como desinfectante baja considerablemente.

Certis cuenta con Basamid® a base de dazomet, que no tiene ese problema ya que a la dosis registrada entre 350-500 kg/ha, mantiene una excelente eficacia en el control de insectos y enfermedades transmitidas por el suelo.

Basamid® además controla las semillas de malas hierbas que estén en proceso de germinación, minimizando los problemas de una escarda en las franjas sembradas de baby-leaf. Para ello es preciso haber promovido la emergencia de las malas hierbas mediante un buen manejo de la humedad del terreno, y aplicar a continuación Basamid®.

Basamid® debe ser usado siguiendo las recomendaciones que se encuentran en la ficha técnica y de uso seguro del producto de la web.

Certis, además, tiene múltiples productos registrados para Lechuga y similares, Endibia, Escarola, Espinaca y similares. Entre ellos caben destacar los insecticidas, Mospilan Max, Breaker Max, Turex WG, Botanigard y Mimic, los fungicidas Armicarb, Amylo-X y Tusal, y el antilimacos Iroxx.